¿Qué significan las Buenas Prácticas en el ámbito local?
Los entes locales asumen cada vez más competencias sobre gestión de empleo, lo que hace que se encuentren con situaciones, hasta el momento, totalmente desconocidas o nuevas. La práctica supone un instrumento que permite conocer e identificar los déficit y las mejores soluciones para afrontarlas de forma más eficaz.
Los Bancos de Buenas Prácticas constituyen en este sentido, un instrumento de gran utilidad para ese intercambio de experiencias e información a la vez que facilitan la transparencia de las actuaciones llevadas a cabo, suponiendo por tanto una mejora en la gestión, garantizando la transferencia de los métodos utilizados, las herramientas, la tecnología, en definitiva el saber hacer de la organización.
Este instrumento garantiza una mayor eficiencia al aprovechar otras experiencias tanto propias como ajenas, para ello, es necesario promover la reflexión sobre las Buenas Prácticas como fórmula que permita comparar actuaciones y poner en marcha estrategias que den respuestas adecuadas y/o introduzcan cambios en las políticas de empleo existentes, favoreciendo la capitalización de métodos y la sistematización de este aprendizaje.
Dicha transferencia llevará implícita la adaptación de estas experiencias a las necesidades de cada municipio y su realidad socioeconómica.